lunes, 7 de enero de 2008

IDENTIDADES COLECTIVAS

En el libro Conversaciones con David Mamet, al escritor estadounidense le preguntan si se siente más judío que americano, a lo que Mamet responde "No lo sé. Verá, ésa es una pregunta que se ha usado...que se ha planteado a los judíos desde la diáspora (...) <<¿Dónde depositáis vuestra lealtad?>> Y con la edad me doy cuenta de que se puede considerar a una persona legalmente responsable de su conducta, pero, salvo eso, no sé si es una pregunta que tiene respuesta."

Un tema interesante. ¿Qué se siente uno?

Cataluña, según las estadísticas, se divide en quesitos rojos que se sienten sólo catalanes, quesitos verdes que se sienten sólo españoles, quesitos amarillos que se sienten catalanes y españoles indistintamente y quesitos blancos que no saben o no contestan. Estos últimos suelen ser los que responden al encuestador cosas del tipo: -¡Métase en sus asuntos! o -¡Déjeme en paz!, ¿no ve que tengo a los niños en el fuego?

Yo tengo la suerte de que no he participado nunca en ninguna encuesta de este tipo. No sabría que contestar. No es que crea que el sentimiento de pertenencia a un grupo no es importante. Al contrario, no soy de esos que contestan con la gilipollez de que se sienten ciudadanos del mundo, que es como decir que uno se siente un Homo sapiens. Lo que pasa es que ese sentimiento de pertenencia, en tanto que sentimiento, es resultado de una construcción muy personal y compleja. ¿Dónde pone uno el acento: en el lugar de nacimiento, en el paisaje, los amigos, la familia, las creencias? ¿Uno es lo que lee? ¿Lo que come? ¿Donde vive o trabaja? ¿Uno es sus padres? ¿Uno son sus hijos? ¿Se es de donde se es o de donde se quisiera ser? ¿Se puede cambiar de grupo o es para toda la vida?.

Supongo que hace un par de siglos estas cuestiones eran más sencillas de responder, pero ahora uno se despierta con la música de su vecino marroquí, compra en los chinos, lee a un ruso, cena en un mejicano y se baja una peli iraní. Y por el camino conoce a un senegalés con el que tiene más coincidencias que con su amigo de Sabadell de toda la vida.

Pero, es verdad. No soy senegalés, ni chino, ni ruso. Ni pretendo serlo, ni podría, ni ganas. Pertenezco a otra cosa. Lo sé. Definir eso es la respuesta a la pregunta ¿de dónde se siente usted?. Lo que pasa es que es una respuesta que va más allá de una circunscripción a un lugar físico. Tiene que ver más con unas personas y una cultura. Fronteras, al fin y al cabo, pero mucho más permeables que las fronteras políticas. Porque no estamos delante de una pregunta del tipo ¿dónde ha nacido?, que obtiene una respuesta fácil y rápida: En Barcelona. No, ¡que va! ¿De dónde se siente? es un pregunta lanzada a la boca del estómago.
Una pregunta trampa.

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Supongo que, por lo mismo, me es tan difícil hacer generalizaciones y dudo de las identidades colectivas. Cuando un político se atreve a hablar en primera persona del plural (siempre lo hacen, con la venia que les da el ser representantes del pueblo) y dice que los catalanes, los españoles o los chinos, somos o sentimos esto o aquello, siempre me cabreo y querría decirle:
-¡Eh! ¡Habla por ti!

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No soy británico. Al contrario.
Samuel Beckett


4 comentarios:

Maga dijo...

A mi esdo de las generalizaciones me pasa cuando hablan de las mujeres, "las mujeres" esto,"las mujeres " aquello. "Ellas". Que mujeres? No me siento identificada nada con algunas de las cosas que nos atribuyen, más bien al contrario, no me va para nada el victimismo con el que algunas se muestran a la sociedad y mucho menos cuando algunas instituciones "me defienden".

Temblo cuando ponen los micrófonos a mi teórica epresentante, por ejemplo el Institut Català de les dones (en plural menos mal)
En fin que a mi los hombres me tratan muy bien y en el trabajo me pagan lo mismo que a mi compañero "mascle" un poco más incluso porqué tengo más trienios.Y igual en alguna epoca no era asi (y habia que denunciarlo) tambien está bien que ahora hablemos con voz muy alta : las cosas han cambiado aunque algunas prefieren anclarse en los tiempos pasados que fueron peores.
Viva las personas, y viva los hombres y mujeres que hay en mi vida, me hacen TODOS muy feliz.

doctor pereira dijo...

Bravo por la maga. El otro dia estuve cenando, 4 mujeres y yo, decian al unísono que no hay hombres "interesantes". Lo que nos faltaba; les dije que tenían un problema de malas compañias, que hay hombres interesantes, y mujeres interesántísimas y bla, bla, bla.

Esteruca dijo...

Y digo yo, ¿qué falta nos hace sentirnos de algún lugar? Si eso lleva a nacionalismos violentos y guerras, ¡vivan los que se sienten ciudadanos del mundo y vivan los desubicados que no se sienten de ningún lugar!, porque cualquier palmo de tierra les vale para tender su lecho.

doctor pereira dijo...

Hoy viernes 11 en el teatro Lo Mònaco de Onda(Castellón) a las 22:00 h: El hombre que intentó cruzar el Titicaca, de Sera Sánchez, nuestro anfitrion.