lunes, 10 de marzo de 2008

EXÓTICA POBREZA

Leyendo Notes sobre París, de Josep Pla, he recordado un episodio que me ocurrió en un viaje, hace unos años. Recorría en bici el Desierto de Atacama, en Chile, y un holandés que había conocido días antes me comentó que se iba para Bolivia, que este país (Chile) era "demasiado europeo", lo dijo así, con un tono inequívoco de desprecio. Por las conversaciones que habíamos tenido, sabía a que se refería. No es que Chile no pudiera tener la misma diversidad e interés cultural o paisajístico que pudiera tener Bolivia o Perú. Lo que a él le atraía de Bolivia era que allí quizás encontraría las carreteras sin asfaltar, el analfabetismo o la indigencia que no encontraba en Chile. En ese sentido, en el de desarrollo, Chile era demasiado "europeo" para su gusto. Al turista holandés la riqueza cultural de Bolivia le importaba muy poco, lo que le atraía es que fuese el país más pobre de América del Sur . Y no crean que su interés era antropológico, o crítico, o que iba a arrimar el hombro en algo, que va, iba a la pobreza como quien va a observar una variante multicultural más. Iba a disfrutarla.

1920, en el vagón de tren que lleva a Josep Pla a París se amontonan emigrantes españoles venidos de las zonas más pobres del país: "Era un espectacle impressionant i depriment que us portava a pensar en la miserable profunditat de la Península. En un moment determinat vaig suposar que els francesos donarien la volta a la qüestió i s'acostarien a aquella gent pensant en l'exotisme. En aquell moment semblava iniciar-se la tendència a acceptar més o menys la misèria en nom de l'exotisme" Y luego apostilla: "Em semblà comprendre que l'exotisme , per a tenir una certa cotització, ha de ser una mica espectacular i brillant i que la misèria auténtica no fa cap efecte".

Ciertos turistas te explican al regresar de sus vacaciones que han visto a niños pobres, sin nada de nada de nada, pero que "son más felices que los de aquí". De la felicidad de esos niños, algo por lo demás tan subjetivo, no he dudado nunca, en lo que mienten es que la pobreza, esa desgracia infame, tenga algo que ver en ello.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo mismo pasa cuando los famosos se van a la India, que les aporta paz y armonía espiritual, eso sí, en su hotel de cinco estrellas.

Besinhos from Anita B.

Jueves dijo...

Sera, a mí me parece que la pobreza es una caca... ¡pero grande!
Es verdad que ¿despierta? cierto interés a los espíritus ¿románticos?... Los bordes, los abismos...
Mi experiencia: hace diez años fui por primera vez a América. Participaba en un programa que organiza SETEM para personas que quieren ¿sensibilizarse? con los problemas del Sur y comenzar a colaborara quizá en algunos proyectos... Claro, yo era más joven y además era la primera vez. ¿Qué idea tenía yo de la pobreza?... Bueno, pues América (estuve en El Salvador) no huele a cordillera helada ni a fruta tropical... El pueblo en el que yo estaba olía a basura, a letrina, a pobre... Y es una putada no tener casi qué comer, ni un colchón donde descansar, ni zapatos...

Regresé con todas mis ideas del revés: no, no quiero ser pobre, no quisiera que nadide fuera pobre, no quiero ser turista de pobrezas...

Hace unos días Francisco escribía en el blog de Joselu que mientras exista la pobreza, la riqueza es inmoral...

¿El encanto de la pobreza?... Pues no sé... A lo mejor la posibilidad de ser más valiente, más fuerte, más íntegro,¿más creativo? menos malo... De todas formas, escribo mientras dudo... No estoy segura de que tener menos sea un plus...

Bueno, pues ahí este mensajillo antes de vacaciones... Espero, Sera, que pases unos buenos días, que disfrutes y que nos sigas contando cosas a la vuelta.

Sera Sánchez dijo...

Saludos Anita y Jueves.
Nos vemos a la vuelta

Joselu dijo...

Viví por casualidad hace veinte años unos días de estancia en Bangla Desh. Volábamos en la compañía del país y al partir de Bangkok nos avisaron que en Dacca habría overbooking y que tendríamos que pasar un tiempo en el país. Nos llevaron a un buen hotel. No era el Sheraton, pero estaba bien. La mayoría de los viajeros llamaron indignados a sus embajadas occidentales para que los sacaran de allí, y no se atrevieron a salir del hotel. Yo lo hice. Paseé por las calles de Dacca, e incluso en los enormes barrizales que había me clavé un clavo roñoso en el pie bastante profundamente. Mi impresión fue desoladora. La pobreza era extrema en un país musulmán cerrado en el que sólo veías hombres por la calle. No le vi ningún encanto, ni llegué a pensar que aquellos eran pobres pero felices. Aquello era aterrador. Fueron tres días allí que todavía se guardan en mis retinas. Eso sí, me enorgullezco de haber salido a pasear por las calles de Dacca y no quedarme encerrado en la jaula de lujo del hotel. Lo que vi fue pavoroso. Buenas vacaciones de pascua. Un cordial saludo.

Asier dijo...

No se que me da, amigo Sera, de que el turista holandes era otro actor en ciernes. El gran teatro del mundo,abre todas sus salas, y este, en un alarde de critica ("Chile es demasiado europea") e independencia, se va hacia el pequeño teatro de Bolivia.

Saludos y Disfrutar de estos dias.

Sera Sánchez dijo...

Hola Asier,
no, sí al final, en otro viaje, yo también fui a parar a Bolivia. El salar de Uyuni, Potósí, bici hasta Coroico por la que llaman carretera de la muerte...
Me gustó tanto el país que le deseo (al país y a los bolivianos)que lleguen a tener la riqueza que pueda tener Chile o cualquier país europeo, y que tanto molestaba al holandes(riqueza de medios, no riqueza cultural, de la que Chile o Bolivia van sobrados)

Un saludo y buenas vacaciones.

centrosychicxs dijo...

En Colombia, para referirse al "gusto por la pobreza" llevado al cine (La vendedora de rosas, La virgen de los sicarios, La Sierra de Medellín...) hablan de la "pornomiseria". Creo que los tiros van por el mismo camino...
(S. de cyc)

Jose Carlos dijo...

Bonito blog,saludos

Susana Aída De Madariaga dijo...

Muy bien Sera, perdona mi torpe elocuencia. Veo que sabes mucho mas del tema que esta humilde /aprendiz/ de educadora. Como te dije, he tomado tiempo para leer tu articulo y es cierto "depende el prisma con el que se vean las cosas" los resultados son distintos. Me gusta tu "prisma"...cada dia se aprende algo nuevo.

frikosal dijo...

Yo no soporto la pobreza, me hace sentir fatal. No me gustan las fotos de niños pobres-pero-felices que trae la gente de regreso de vacaciones. Son situaciones que me abruman, prefiero no ir.